Cuando ellos no me visitan, no hablan y siquiera dan un visto a mis llamadas,
me preocupo.
Allí la soledad es una pesada carga; sin sus voces sin sus risas y sus pequeñas confidencias.
Abuelo deja que vuelen en libertad, no puedes saberlo todo _intento conformarme.
Ellos transitan otros caminos, más veloces, más inciertos, ahora debes entretenerte y disfrutar con esas fotografías como un tesoro guardadas.
La repasas una y otra vez.Y allí están:
Un cumpleaños, un viaje, un tierno abrazo que intentas prolongar.
Pero el tiempo vuela para todos.
Ellos en su mundo y nadie puede cambiarlo.
Martina que debate con el Abuelo con su profesionalismo, Pía y Joaquín en su mundo universitario y Benjamín con la escarapela de su inocencia pide pista en su pequeño circuito.
Y el abuelo disfruta de esos momentos de felicidad. Ellos son el espejo que refleja mi mayor alegría.